Datos personales

San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, Guatemala
Somos un Movimiento Juvenil Católico, de la Parroquia de San Pedro Sacatepéquez, departamento de San Marcos, de la ciudad de Guatemala, en el año 2000 empezó nuestra misión y compromiso de poder Ayudar a los jóvenes a través de retiros kerigmáticos, los cuales nos han ayudado a fortalecer nuestra alma y espíritu y a la conversión de muchas personas que lo han vivido; La iglesia de hoy cuenta con la enorme bendición de tener grupos juveniles dentro de ella. Esto de una u otra manera impacta, porque lo primero que podemos ver aquí es que hubo una decisión propia de integrarse al cuerpo de Cristo. Muchos de los jóvenes están fuera de ellas, viviendo una vida desordenada y sin valores. Pero con la ayuda de Cristo y con decisión del joven católico los podemos encausar al Camino de Nuestro Padre, MOVIMIENTO ERES TAN JOVEN COMO TU FE

jueves, 18 de octubre de 2012

SERVIR EN LA IGLESIA



SERVIR EN LA IGLESIA

la Iglesia es eso: Cristo presente entre nosotros; Dios que viene hacia la humanidad para salvarla, llamándonos con su revelación, santificándonos con su gracia, sosteniéndonos con su ayuda constante, en los pequeños y en los grandes combates de la vida diaria (Es Cristo que pasa, n. 131).

»Somos llamados a edificar el Reino de Dios, en nuestro entorno inmediato«.
 La manera cómo DIOS actúa es siempre desde adentro hacia fuera. De manera que edificamos el Reino de DIOS, comenzando cada quien por si mismo. Por lo cual el Primer y Grande Mandamiento es tan importante para nosotros: 

»Y Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento«. (Mar 12,29-30)

Porque tan solamente sobre la base de una relación auténtica y sincera con DIOS podemos recibir el amor necesario como para poder amar a los hombres sincera y auténticamente.
 “Dios es amor”, así dice 1 Jn 4,8.  Y el verso cuarto que precede dice, “el amor viene de Dios.”

 Si un miembro de la iglesia de Jesús no ha comprendido la importancia de su fundamento en la gracia, la fe y en el amor de Dios, entonces tampoco está en condición de amarse a sí mismo, tal como lo dice el segundo y grande mandamiento.
 »Y el segundo es semejante á él: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos«. (Mar 12,31)
 Si la relación del creyente hacia Dios, su Padre celestial está bien, entonces él/ella puede amarse a sí mismo/a, de manera que también puede transmitir el amor recibido de Dios hacia el próximo. 

 »No puede el hombre recibir algo, si no le fuere dado del cielo«. (Jn 3,27)
 Cualquier servicio que quiera efectuar un miembro de la iglesia de Jesucristo debe tener éste fundamento, en caso contrario no llevará fruto bueno ni permanente.
 »No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé«. (Jn 15,16)

 Así que para nosotros es de suma importancia que cada servicio en el seno de la iglesia de Jesús sea llevado en el amor de Dios, incluyendo también nuestra iglesia local, donde nosotros asumimos nuestra  responsabilidad. Quiere decir, que toda persona que desempeña un servicio (ministerio) lo haga movido por el amor de Dios, porque servir a Dios y a los hombres movidos por la carne, es demasiado penoso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario