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San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, Guatemala
Somos un Movimiento Juvenil Católico, de la Parroquia de San Pedro Sacatepéquez, departamento de San Marcos, de la ciudad de Guatemala, en el año 2000 empezó nuestra misión y compromiso de poder Ayudar a los jóvenes a través de retiros kerigmáticos, los cuales nos han ayudado a fortalecer nuestra alma y espíritu y a la conversión de muchas personas que lo han vivido; La iglesia de hoy cuenta con la enorme bendición de tener grupos juveniles dentro de ella. Esto de una u otra manera impacta, porque lo primero que podemos ver aquí es que hubo una decisión propia de integrarse al cuerpo de Cristo. Muchos de los jóvenes están fuera de ellas, viviendo una vida desordenada y sin valores. Pero con la ayuda de Cristo y con decisión del joven católico los podemos encausar al Camino de Nuestro Padre, MOVIMIENTO ERES TAN JOVEN COMO TU FE

lunes, 9 de julio de 2012

Compromiso con Dios


Y TU COMPROMISO CON DIOS… ¿CÓMO VA?



Un compromiso significa una obligación contraída por medio de un acuerdo, promesa o contrato, entre dos o más personas. Cuando nos convertimos a Cristo le prometemos muchas cosas, por ejemplo cambiar, orar, ir a la iglesia. Le pedimos por la salvación de de nuestros familiares y por todas las almas que necesitan salvación, y eso está muy bien.

Pero muchas veces nos olvidamos de lo que prometemos y dejamos de hacer nuestra parte, y nos echamos hacia atrás a esperar a que Dios nos de lo que le hemos pedido. Y cuando pasa el tiempo y vemos que nuestras peticiones no son contestadas le reclamamos a Dios, entonces El nos recuerda que nuestro pacto con El no fue solamente para El darnos a nosotros, sino para que nosotros también le demos a Él.

Ana oro por mucho tiempo y lloro amargamente por un hijo, y Dios se lo dio, pero si leemos bien notaremos que ese hijo le fue dado cuando ella hizo pacto con Dios. Ana le prometió a Dios que si El le daba un hijo ella se lo iba a dedicar a Él todos los días de su vida. (1S.1:11) Dios le otorgo su petición y ella cumplió lo que le prometió a Jehová. (1S.1:19-2:11)

Ya es tiempo de que comencemos a cumplirle a Dios lo que le prometemos para que podamos ver cumplido lo que pedimos. Oremos no solamente por nuestras peticiones, también oremos por las peticiones de los demás. Entreguémosle nuestros hijos a Dios y también los que no son nuestros hijos.

Dios no es hombre, para que mienta; Ni hijo de hombre para que se arrepienta: El dijo, ¿y no hará?; Habló, ¿y no lo ejecutará? (Nm.23:19)

Si El nos ha prometido la salvación para nuestros hijos y seres queridos El cumplirá. Solo tenemos que esperar en El, porque El ha prometido y hará.
No hay que olvidar que el compromiso auténtico tiene dos características: sinceridad y exigencia. Sólo cuando la persona es sincera y exigente con ella misma, es auténticamente comprometida, auténticamente amante y auténticamente libre. De esta misma manera, la verdadera livertad es la que compromete, la que transforma, la que consume. Si queremos sanar nuestro corazón y los corazones de los que nos r odean tenemos que asumir un compromiso como el de Dios: serio, claro y fuerte. No nos queda otro camino más que el compromiso auténtico, sincero y exigente.

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